Ante el aumento global de intentos de fraude digital y suplantación de identidad (phishing) en el sector empresarial, queremos recordarles las pautas de seguridad para garantizar la integridad de las transacciones:
Si reciben cualquier comunicación en la que se les pide realizar un pago a una cuenta distinta de la habitual, recomendamos no realicen ninguna transferencia sin haber confirmado antes la veracidad de la solicitud mediante una llamada telefónica a su proveedor. De la misma forma, si solicitan un ingreso mediante transferencia por primera vez a unos de sus clientes, verifiquen de la misma forma, su número de cuenta.
El incremento significativo de incidentes de ciberseguridad, especialmente intentos de acceso no autorizado a cuentas de correo electrónico mediante técnicas como phishing, robo de credenciales y suplantación de identidad.
El correo electrónico es uno de los principales vectores de ataque, ya que permite a terceros acceder a información confidencial, distribuir malware y realizar fraudes en nombre del usuario afectado. Una contraseña, por sí sola, ya no ofrece un nivel de protección suficiente frente a estas amenazas.
Por este motivo, resulta imprescindible activar la autenticación de doble factor (2FA) para el acceso al correo electrónico. Este mecanismo añade una capa adicional de seguridad, requiriendo un segundo método de verificación y se reduce de forma drástica el riesgo de acceso indebido
Microsoft da por terminado el soporte de Windows 10, lo que implica que deja de sacar actualizaciones y, más importante, parches de seguridad.
Esto implica que, si los posibles intrusos detectan vulnerabilidades en Windows, Microsoft no va a buscar una solución a dicha vulnerabilidad, y los equipos que tengan Windows 10 serán inseguros, como actualmente pasa con Windows 8, 7 o resto de versiones previas.
La actualización a Windows 11 es gratuita, pero es necesario que los equipos cumplan cumplan unos requisitos mínimos. En caso contrario, se recomienda sustituir el equipamiento.
Los ciberataques actuales son radicalmente más sofisticados que hace una década. Ya no se trata solo de virus clásicos: hoy existen malware de día cero, ataques sin archivos, ransomware, APT (Advanced Persistent Threats) y técnicas que evaden la detección basada en firmas tradicionales. Un antivirus clásico —fundado únicamente en listas de firmas de amenazas conocidas— no puede detectar este tipo de ataques avanzados o emergentes
Soluciones como Panda Adaptive Defense 360:
Por qué un Plan Director marca la diferencia antes, durante y después de un ataque
| 70% | de los ciberataques en España afectan a pymes y micropymes |
| 20.000€ | coste medio de un incidente para una pequeña empresa |
| 72h | plazo legal para notificar una brecha de datos a la AEPD |
| 0€ | coste de los controles más críticos: MFA, cifrado, backups |
Imagine llegar un lunes y encontrar todos sus archivos cifrados. Contratos, facturas, datos de clientes: inaccesibles. La diferencia entre recuperarse en días o cerrar el negocio no depende de la suerte. Depende de si tenía un plan. Un Plan Director de Ciberseguridad es esa diferencia.
No sabe qué información tiene ni dónde está. Sus copias de seguridad nunca se han probado. Sus empleados no reconocen un correo fraudulento.
Activos identificados y valorados. Backups verificados. MFA activado. Empleados formados. Riesgos conocidos y controlados. Cumplimiento legal documentado.
Pánico, decisiones erróneas. Se apagan equipos destruyendo evidencias. El ataque se propaga. Nadie sabe a quién llamar ni qué decir.
Roles claros, respuesta inmediata. Contención sin destruir evidencias. Evaluación rápida de datos afectados. Contacto con INCIBE (017) con información estructurada.
Sin backups válidos, datos perdidos. Sin saber qué notificar ni a quién. Clientes que pierden la confianza. Semanas sin operar.
Restauración desde backup verificado. Notificación a la AEPD en plazo. Documentación de diligencia ante clientes. Causa raíz identificada y cerrada.
Un incidente de ciberseguridad no es solo un problema tecnológico. Sus consecuencias afectan directamente a la viabilidad del negocio en cuatro dimensiones:
Rescates, recuperación de sistemas, horas sin facturar y posibles sanciones de la AEPD de hasta el 4% de la facturación anual o 20 millones de euros.
Obligación de notificar brechas en 72 horas. Responsabilidad frente a clientes afectados. Sin documentación de controles, la posición legal se debilita enormemente.
Los clientes que pierden la confianza raramente vuelven. La percepción de negligencia puede ser más dañina que el propio ataque, especialmente en sectores donde la confidencialidad es clave.
Un ransomware puede paralizar la actividad durante días o semanas. Sin un plan de continuidad, cada hora sin operar es pérdida directa e irreversible.
Saber exactamente qué información tiene y cuánto vale para su negocio.
Identificar qué puede fallar, con qué probabilidad y qué consecuencias tendría.
MFA, cifrado de disco, backups verificados y software actualizado.
Normas claras sobre qué pueden y qué no pueden hacer con los sistemas.
Un protocolo claro para que cada persona sepa qué hacer cuando algo falla.
RGPD, notificación a la AEPD y documentación que demuestra diligencia.
Le ayudamos a elaborar su Plan Director de forma sencilla, adaptada a su empresa y sin necesidad de conocimientos técnicos previos. El proceso es claro, los resultados son inmediatos y los costes son mínimos.